Este espacio nació en 1989, a partir de una idea de Ercilia Vuelta: abrir una panadería para Villa Berna.
Ese proyecto no llegó a realizarse, pero la casa fue tomando otros caminos. Con el tiempo fue pool bar, tienda bazar, destacamento policial y, más adelante, quedó cerrada y empezó a deteriorarse.
Hasta que en 2022, una nueva idea volvió a abrir una puerta. Marcelo Hernando, vecino de la comunidad, propuso recuperar el espacio para que volviera a tener vida y sentido compartido.
En 2024, con el impulso y liderazgo de Julián Landerreche, se lanzó una campaña de financiamiento colectivo para reunir los fondos necesarios para restaurarla.
Y ahí apareció lo más valioso: la comunidad.
Vecinos y vecinas aportaron tiempo, materiales, donaciones, trabajo voluntario y asesoramiento. Cada ayuda fue parte de esta nueva historia.
Hoy La Casa de Berna vuelve a ser una casa abierta: un punto de encuentro para ferias, clases, talleres, actividades culturales y proyectos comunitarios.
Y también empieza a tomar forma la Biblioteca Ercilia Vuelta, para honrar aquella primera idea y seguir construyendo memoria, encuentro y pertenencia.
La Casa es de Berna.
Y la seguimos haciendo entre todos.